Dos TC (Turismo Carretera) rescatados en el Maule

En pleno corazón del Maule existen dos autos netamente chilenos que llevan consigo un gran trozo de historia a cuestas, son dos viejas máquinas que en su tiempo deben haber causado grandes emociones en la época de mayor esplendor en lo que se refiere al automovilismo nacional.

Todo comenzó un día a fines del mes de Junio (cerca de fin de semestre, cuando más estrés hay) en que después de clases iba camino a Curicó en el bus de la universidad y por esas casualidades de la vida quedé sentado en el primer asiento (con mucha vista al frente); como el bus iba completamente lleno (con muchas personas de pie), al entrar a Curicó, justo en la curva (poco peralte) tuvo que disminuir considerablemente su velocidad (para no darse vuelta producto de la fuerza centrífuga), y justo en ese preciso momento logré divisar a lo lejos un auto coupé amarillo con un número pintado en la puerta, por unos cuantos segundos y fue tal mi sorpresa que hasta pensé que lo había imaginado; así pasaron los días y me quedó dando vueltas lo que había o "creía" haber visto, hasta que el día 5 de julio (nuevamente con un alto grado de estrés y agotamiento producto de varias noches sin dormir) me acordé y decidí ir a ver si "aquella visión" era verdad o no. Caminé por más de un kilómetro hasta llegar al lugar indicado y tal como lo había visto, ahí frente a mis incrédulos y asombrados ojos estaba el Chevrolet Master Deluxe 1938 Sport Coupé, y a sus pies (porque estaba en alto) estaba el Ford 1936 coupé del "tipo empanada", a simple vista ambos coches parecían “de carrera” o por lo menos alguna vez habían sido usados para ello.

Fue tanta mi alegría (y suerte por lo demás) que no pude evitar preguntarle al dueño _quién amablemente respondió a todas mis consultas_ "¿los vende?" y la respuesta fue “lo voy a pensar..., déjame darle una vuelta y te respondo en unos días mas”, así que por lo menos me fui del lugar con la ilusión y esperanza de obtener el tan preciado sí dentro de los días siguientes.

Así pasaron las interminables semanas hasta terminar el semestre y salir de vacaciones, para recién tener algo de tiempo libre e ir en busca de tan esperada respuesta. El día que decidí ir nuevamente me acompañó la suerte, ya que la respuesta que esperaba, se cumplió, es decir, el tan preciado sí llegó… Después de tratar todos los detalles (precio, acordar el día, etc. ) pude comprar los 2 coches y llevarlos hasta Talca la segunda semana de Agosto del 2005.

He aquí las primeras fotos que saqué (por suerte andaba con cámara) el día del hallazgo...

Chevrolet Master Deluxe 1938 Sport Coupé
con "asiento de suegra" y “Kit Continental”

En ese momento era tanta mi alegría y nerviosismo que sin pensar saque mi cámara y comencé a sacar las fotos sin atinar muy bien para conseguir mejores tomas, al Chevy le saqué más fotos porque inicialmente me interesó más debido a que aparentemente se encontraba en mejor estado que el Ford. Pero después de analizar detenidamente la situación decidí que si me vendía uno no podía dejar el otro ahí abandonado así que sin dudarlo le pedí que me vendiera los dos coches. Como se puede observar el auto estaba muy maltratado y en el más profundo abandono, olvidado por años a la intemperie, el interior era un desastre, lo poco que quedaba del tablero, cenicero y palanca de cambios se ve a continuación

Algunas tomas de diferentes ángulos

Afortunadamente dentro del auto estaban los dos tapabarros delanteros, el parachoques, algunos biseles, el radiador, la tapa de válvulas, el aspa y un sin fin de piezas que alguna vez fueron parte del motor. También cabe destacar que la poca tapicería que había era algo en el techo, de las puertas nada y asiento casi nulo; algo bastante “importante o novedoso” es que en el piso (alrededor de los pedales) había una especie de tapa o pieza removible que al ser retirada permite trabajar libremente en lo que es la caja de cambios y bomba de frenos, esto es un detalle muy importante ya que este coche al haber sido usado en la época de las carreras del Turismo Carretera, tiene “todo el equipamiento” o mejor dicho “buenos trucos” para ayudar al piloto.

El otro auto, fue una sorpresa total, ya que ni siquiera imaginaba que habría otro junto al que había visto primero. Aquí se pueden ver las únicas dos fotos que saqué ese día del Ford.

Ford Coupé de 5 ventanas 1936

Según el tipo de carrocería pareciera ser un Ford Coupé de 1936 (desde 1937 en adelante las carrocerías cambiaron en algunos detalles mínimos pero notorios, como por ejemplo el vidrio trasero, que en este caso es solo uno, y desde el 37 en adelante son dos vidrios casi circulares). En el interior tiene solo una butaca y el antivuelco correspondiente, que se puede notar si se observa con detención la foto de la derecha. Según me contaba don Francisco _el señor que me vendió los autos_ ambos coches los usaban para correr, y sabía que el amarillo alguna vez había pertenecido a Don Lorenzo Varoli. Del Ford no tenía mayores antecedentes, solo que había estado abandonado por muchos años en pleno centro de Curicó hasta que él lo encontrara.

El traslado de ambos autos a Talca se realizó en dos viajes (el primero fue el Chevy), empezaba a oscurecer así que las pocas fotos que pude sacar no salieron muy claras. Recuerdo como si fuera ayer la alegría que albergaba en mi, estar siendo protagonista de esta entretenida historia…, en resumidas cuentas el viaje se realizó sin ningún problema, llegamos de noche a Talca así que fueron pocas las personas que pudieron ver el auto en la carretera. Al momento de llegar al peaje las miradas de asombro eran demasiado evidentes.

Comienza el traslado del Chevy hasta Talca.

Así pasaron dos días y el Ford partió rumbo a su nuevo hogar, esta vez el traslado se realizó bastante temprano, por lo que se pudo sacar fotografías del “movimiento completo” del auto. Al estar sin el diferencial fue todo una odisea poder colocarlo sobre la grúa, si no hubiera sido por la ayuda de la grúa horquilla, no hubiera sido posible realizar “la carga” tan rápidamente.

Comienza el traslado del Ford coupé hasta Talca.

Camino a Talca la grúa pasó a cargar combustible y aproveche de sacar algunas fotos, lo divertido era que todo el mundo tenía que ver con el auto, eran muchas las miradas curiosas e incluso gestos de “buena onda” al vernos pasar.

Fotos en la YPF entre Curicó y Talca

Desde la fecha de adquicisión hasta ahora los hitos más importantes son: 1) El Chevy ya funciona mecánicamente y el Ford cuenta con un excelente "donante" que compré a los días después, se trata de una “camioneta hechiza” (alguna vez fue un sedán) que posee gran cantidad de piezas originales Ford para completar el coupé (motor, caja, diferencial, parachoques, relojes, etc.)

Fotos de la “camioneta hechiza” Ford 1936

Cuando decidí escribir este artículo y mostrar ambos coches "en sociedad", escribí algunas ideas en el foro de tuerca en un tópico acerca del piloto chileno más destacado, y como todos deben imaginar, no pude aguantar las ganas de contar lo que me había sucedido, es por eso que con el tiempo, luego de pensar claramente cuales serían los pasos a seguir, empecé a recopilar la mayor cantidad de información al respecto y hoy en día este artículo es solo el comienzo de esta gran historia.

Quiero dejar en claro que los autos no están en venta, y este reportaje es para compartir y dar a conocer la historia de estos dos hermosos coches. Por último quiero dar las gracias a todos los que me apoyaron, mi familia, amigos, y en especial a Don Jorge, mi querido viejo sabio a quien le debo gran parte de mis actuales conocimientos.

Gracias por sus comentarios.

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( continuará ... )

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Cristián Dí@z
cristian.diazentalca.cl